Elegir un audífono no es fácil, sobre todo si nunca has usado uno. Los hay de diferentes formas, colores y con distintos niveles de tecnología.
El primer factor para elegir el audífono adecuado es la pérdida auditiva, que puede variar de leve a severa. A continuación, es necesario saber qué funciones se esperan del audífono y cómo debe ser su ajuste.
¿Qué aspecto debería tener mi audífono?
Según la OMS, 466 millones de personas en todo el mundo sufren pérdida auditiva. Si bien algunas personas prefieren lucir su nuevo audífono, otras prefieren que sea discreto. ¡Es una decisión muy personal! Con los audífonos, al igual que con cualquier otro accesorio, puedes elegir tu propio estilo, color y tamaño (según tu pérdida auditiva específica). Así que piensa en lo que quieres que tu audífono transmita sobre ti, o si prefieres que no transmita nada.
Pérdida auditiva: causas y características
Para tratar eficazmente una pérdida auditiva, primero debemos definir el tipo de pérdida auditiva que padece la persona, y para ello podemos basarnos en tres criterios.
¿Cuándo ocurrió?
La pérdida auditiva congénita está presente al nacer y se debe a factores genéticos, problemas de salud de la madre o lesiones durante el parto. La pérdida auditiva adquirida, en cambio, se desarrolla después del nacimiento.
¿Es este un problema temporal?
Un problema médico, como un tapón de cerumen, puede causar pérdida auditiva. La pérdida auditiva inducida por ruido puede ser consecuencia de la exposición a ruidos muy fuertes. Esta afección también se conoce como un cambio temporal en el umbral auditivo.
¿En qué parte de la oreja?
La pérdida auditiva transmisiva generalmente se produce por una alteración en la transmisión del sonido desde el oído externo o medio hasta el oído interno. La pérdida auditiva neurosensorial ocurre por daño a las delicadas fibras nerviosas del oído interno.